Rita Indiana, referente femenino de la cultura dominicana contemporánea


Entrevista realizada por el periódico El Mundo

A mi padre lo mataron. Tenía 12 años…”

Rita Indiana habla sobre su nuevo libro, ‘Hecho en Saturno’.

Santo Domingo, 1977. Estrella retirada del merengue electrónico y escritora. La novela ‘Papi’ la convirtió en una santa transgresora en el Caribe. Hecho en Saturno, su nueva novela (Periférica) acaba de llegar a las librerías.

El chico de su novela es un artista que, de tan bueno que es, se hace daño a sí mismo con el arte. ¿Se pide ese destino romántico para sí, hacer libros tan buenos que le arruinen la vida?
Qué va. A mí me ocurre lo contrario, la literatura ha sidio salud. Estaría fatal si no pudiera escribir y relacionarme así con mis obsesiones.

¿Escribir le ayuda a estar menos loca?
Estaría loquísima sin mis libros. Mire, yo tengo una una vida interior un poco agotadora. Mi cabeza está siempre buscando la quinta pata al gato. Gracias a los libros tengo algo que hacer con esa locura.Y he conseguido que me paguen.

¿Con la música le pasa eso también?
No, la música es algo muy espontáneo.Una canción la escribo en 20 minutos.

¿Y tocar delante de gente?
La tarima no está tan mal, pero la vida de las giras me mata: trasnochar, hacer de baby sitter de mis compañeros: aquel se emborrachó, este se metió aquello… Eso me deja agotada.
Pero eso es porque ya no tenemos 22 años y salir nos deja hechos un asco.
No sólo es eso. Es todo.Por ejemplo, el nivel de las conversaciones es otra cosa, no me gusta.

Sin embargo, sigue escribiendo sobre gente que vive de noche y transgrede.
A los 13 años yo andaba con un skateboard por Santo Domingo, siempre rodeada de un grupo de chicos, escuchando heavy metal y punk… Ahí aprendí a tener otra perspectiva de la vida: del cuerpo, de la ciudad, de lenguaje, de la cultura de todo. Y ahí me quedé un poco, en los límites de la marginalidad.

¿Conserva amigos de esa época?
Algunos.Sobre todo, mi primo Alejandro, que era mi ídolo .Era una estrella del skateboard. Ya no: se jodió las rodillas, está viejo, como yo.

Todos los hombres queremos ser buenos padres. Pero, al final, las novelas de ajustes de cuentas familiares, también ésta, van siempre contra los padres varones.
Claro, porque al padre se le ha permitido ser más libre y egoísta que a la madre. Y eso luego ha habido que pagarlo.

Entonces, ahora que se acaba el patriarcado podremos odiar a nuestras madres igual que a nuestros padres.
Yo lo veo al contrario. Con las madres somos durísimos. Esperábamos de ellas que lo entregaran todo, su carrera, su tiempo, les pedíamos que no fallaran.

¿Comparamos el padre de su novela Papi y el de Hecho en Saturno?
El padre de Papi es un mafioso que sólo está está presente en los regalos, en la grandeza de una persona a la que todo el mundo admira y en el carisma. El de Hecho en Saturno es más real. Es un antiguo revolucionario que se convierte en político y tiene cosas de superegoísta… pero está presente. Aunque haga cosas mal, está.

¿Y su padre?
A mi padre lo mataron en el Bronx. Yo tenía 12 años. Él tenía un restaurante, había hecho alguna cosa que no estaba bien y le vinieron a cobrar la cuenta.

¿Qué recuerda de esa época?
Fue fatal. Era la persona a la que más admiraba del mundo. Él era un mafioso, se comportaba como un nuevo rico, me llenaba de regalos… Pero yo pensaba que era por sus negocios. También tenía un dealer de coches… Ahí fue que me viré.

¿Ha visto lo de que tenemos 11 mujeres ministras en españa?
Me parece de ciencia ficción. Pero no creo que el patriarcado se esté acabando, como dijo antes. Sólo estamos dando pasitos, rompiendo estereotipos.Mire Beyoncé, que parece un travesti, con su melena y su maquillaje, hecha un referente feminista.

 

Rita Indiana “La hora de volvé”